sábado, 14 de noviembre de 2009

Mi Confrontación con la Docencia

Quiero iniciar este relato comentándoles que hice la Licenciatura en Contaduría Pública y que soy egresada de la Escuela Superior de Comercio y Administración del Instituto Politécnico Nacional, unidad Santo Tomas generación 1990-1994, trabaje once años (1990-2001) en Dirección General del Bachilleratos perteneciente a la Secretaría de Educación Pública, en el área de Recursos Financieros como jefe de la Oficina de Contabilidad, pero por cambio de residencia emigre del Distrito Federal a Otumba Estado de México, por lo que tuve que renunciar, ya que las distancias y los costos no me permitieron viajar diariamente.
Estuve el año 2001 sin empleo, pero desde que estaba en Bachilleratos siempre tuve la inquietud de buscar empleo en una escuela, ya que me llamaba la atención ser profesora, durante ese año acudí a varias escuelas con mis documentos a solicitar empleo, también porque pensaba que si ingresaba a Dirección General de Educación Tecnológica Industrial perteneciente también a la Secretaria de Educación Pública, podría arrastrar mi antigüedad del empleo anterior.
Afortunadamente en agosto del 2002 fue atendida mi solicitud en el CETis 141 en Teotihuacán al que actualmente pertenezco y fue así como me inicie como decente, aunque estaba muy emocionada, no niego que los primeros días no podía dormir de las nervios, ya que como lo hemos mencionado, no fuimos preparados para pararnos frente a un grupo de jóvenes y transmitir nuestros conocimientos, y menos cuando hemos estado durante tantos años atrás de un escritorio.
Pienso que el ser docente conlleva una gran responsabilidad y compromiso, ya que trabajamos con seres humanos que serán el futuro de nuestra sociedad, y esto genera en mi un sentimiento de motivación y entusiasmo a ser mejor cada día, a realizar mi trabajo de la mejor manera, de transmitir a los jóvenes lo mejor de mi persona (conocimientos, valores, disciplina, hábitos de estudio, etc.).
Para mi el ser docente a pesar de mi escasa experiencia (7 años), ha significado redescubrir un gusto por el trabajo con los jóvenes, siento que es un empleo que me da muchas satisfacciones como ser humano, ya que los chicos están en una edad en la que se apoyan y confían en sus profesores, en donde definen que es lo que quieren hacer y ser en un futuro y en donde adquieren las bases para su carrera profesional o para incorporarse al área laboral.
Tenemos que reconocer que como profesores de Educación Media Superior tenemos muchas carencias, capacitación psicopedagógica, infraestructura, equipo tecnológico, infraestructura, materiales e incluso apoyo por parte de los directivos de los planteles, sin embargo, el pensar en nuestros alumnos, en los cuales dejamos huella, que al concluir sus estudios en nuestro plantel su desempeño futuro hablara bien de nuestro trabajo a través de sus conocimientos, valores, responsabilidad, etc., adquiridos en nuestra escuela, nos estimula a ser mejores y a no escatimar esfuerzo para el logro de los objetivos planteados al inicio del curso.

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